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codexivo
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Filosofía e historia

Por qué existe Codexivo

Un lenguaje que empezó como ejercicio de un curso y encontró un propósito: ayudar a pensar como piensa una máquina, en español y viendo cada paso.

Empezó en un curso

Codexivo nació un día de mayo de 2023, mientras tomaba un curso sobre cómo crear un lenguaje de programación. El curso enseñaba a construir una versión básica de Python dentro de Python: un lexer que parte el texto en piezas, un parser que las acomoda en un árbol y un evaluador que lo recorre.

Pudo haberse quedado ahí, como otro repositorio olvidado en GitHub sin más propósito que el ejercicio. El primer commit es del 8 de mayo: el lexer y sus pruebas. Pero quería darle un propósito.

Buscar un propósito

Buscándolo, me acordé del mayor problema de las personas que he conocido que quieren aprender a programar y no lo logran: no es la sintaxis ni la herramienta, es que les cuesta entender el pensamiento lógico y algorítmico, la forma en que una máquina sigue instrucciones.

Hay otra barrera, y es el lenguaje con el que empiezan. En muchos cursos, escuelas y universidades, por lo menos cuando yo estudiaba, el primer acercamiento era C, C++ o Java: lenguajes llenos de símbolos, tipos y reglas que existen por razones que todavía no se entienden, pensados para construir sistemas y no para aprender a pensar. Tenerlos como primer contacto es también una barrera de entrada: hay que pelear con el lenguaje antes de llegar a la lógica, y muchos se quedan en esa pelea.

Ahí apareció la idea, con tres decisiones que siguen siendo las bases del lenguaje.

Uno: en español, para que nadie tenga que entender otro idioma antes de entender cómo funciona la lógica. Las palabras del lenguaje, los errores y las pistas están en español.

Dos: en TypeScript, para que corra en el navegador y haya un lugar donde practicar sin instalar nada: el sandbox.

Tres: sencillo. Más que un lenguaje de programación quería un lenguaje lógico: palabras antes que símbolos (variable, mientras, si, regresa, y, o, no), pocas reglas y cada una con una razón.

Aprender construyéndolo

Mientras avanzaba el curso iba tomando las decisiones y la estructura sobre esas bases: tomar lo que era invariante de cualquier lenguaje (tokens, árbol, evaluación, alcances) y aplicarlo en TypeScript, con palabras en español. Y fui documentando cómo lo escribía, en la serie Construyendo Codexivo del blog.

Entre mayo y julio de 2023 el lenguaje empezó a ejecutar: el evaluador, las funciones, los textos, los primeros procedimientos de la biblioteca. Aprendí muchas cosas en ese tramo. Pero por distintas cuestiones no logré, en su momento, liberar una versión funcional. Después vinieron dos años en pausa.

El regreso

En 2025 lo retomé con agentes de IA como compañeros de trabajo: la migración a Bun, bucles y listas, un trazador de la ejecución y la primera documentación completa.

En 2026 llegó lo que faltaba: una especificación por niveles y un núcleo nuevo, un compilador y una máquina que se puede pausar, ejecutar paso a paso y que reporta cada cosa que hace. Por fin una versión funcional, publicada en npm, y este sitio.

Y, para fortalecer el objetivo de ayudar a desarrollar el pensamiento lógico, agregué funciones que no estaban en el plan original: los visuales. Una máquina física que se ve trabajar, diagramas de flujo animados, el estado de la memoria y los tokens. No solo ayudan a entender qué está haciendo un algoritmo: también enseñan cómo funciona un lenguaje por dentro.

Y la IA

Hay una última parte, y es la que le da sentido a todo esto hoy. La IA ayuda a escribir código mucho más rápido; yo mismo retomé Codexivo con agentes como compañeros de trabajo. Y es probable que muchos de los nuevos programadores ni siquiera toquen una línea de código: van a describir lo que quieren y una máquina lo va a escribir.

Pero describir lo que se quiere es, justamente, el problema de siempre. Hay que saber partirlo en pasos, decidir qué pasa en cada caso, entender por qué un resultado está mal y poder explicarlo. Esas habilidades de pensamiento y de análisis lógico y algorítmico no desaparecen con la IA: se vuelven más necesarias, porque alguien tiene que entender y verificar lo que la máquina escribió.

Eso es lo que Codexivo quiere ejercitar. No la sintaxis de un lenguaje, sino la forma de pensar que hace falta antes de cualquier lenguaje, con o sin IA.

Lo que quiere ser

Las ideas que guían cada decisión del lenguaje y del sitio.

La lógica sigue siendo tuya

En la era de la IA quizá ya no haga falta aprender un lenguaje formal para programar. Una máquina puede escribir el código por ti.

Pero alguien tiene que entender y verificar lo que ese código hace. Practicar lógica sigue siendo una habilidad humana, y es la que Codexivo quiere ejercitar.

Palabras antes que símbolos

Para mucha gente es difícil entender la lógica solo leyendo código lleno de símbolos. Codexivo usa palabras: variable, mientras, si, regresa, y, o, no. Los símbolos existen, pero llegan después, como un puente hacia otros lenguajes.

Ver cómo piensa un programa

Un programa no es solo su texto. El sandbox lo muestra como tokens, como árbol, como diagrama de flujo y como una máquina que avanza paso a paso. Nada se simula aparte: todo sale de la ejecución real del intérprete.

De Karel a Codexivo

Antes de todo esto estuvo Karel: un robot que se movía por una cuadrícula siguiendo instrucciones. El modo mundo recupera esa forma de aprender, ahora en tres dimensiones.

Fechas, con su fuente

Cada fecha sale del repositorio del lenguaje y enlaza a su commit o PR. Lo que todavía falta confirmar está marcado.

  1. Infancia

    Karel, el robot

    Un emulador del robot Karel: darle instrucciones a una máquina y verla moverse por una cuadrícula. De ahí sale la idea de un lenguaje para aprender lógica.

    Por confirmar: Falta el año.

  2. Primer commit: lexer y parser

    El 8 de mayo entra el lexer con sus pruebas; el 10, el parser. Al mismo tiempo empieza en el blog la serie Construyendo Codexivo.

    Por confirmar: Falta confirmar las fechas de los dos primeros posts.

  3. El lenguaje empieza a ejecutar

    Evaluador, funciones, textos y los primeros procedimientos de la biblioteca. El 26 de julio llega el README. Después, dos años en pausa.

  4. Se retoma con agentes de IA

    Con Codex y Copilot llegan arreglos, la migración a Bun, bucles y listas, un trazador de la ejecución y la primera documentación completa.

  5. Especificación v1 y núcleo nuevo

    Una propuesta de especificación por niveles y un núcleo reescrito: un compilador y una máquina que se puede pausar, ejecutar paso a paso y que reporta lo que hace. Se publica en npm.

  6. Después

    Sitio, sandbox y modo mundo

    Este sitio, un sandbox para ver cada programa por dentro y el regreso de Karel en el modo mundo.

La ficha del proyecto en el blog